Nuestro compromiso

Nuestros principios éticos

Esta escuela enseña una danza con una historia difícil.

Durante cinco mil años la bailaron mujeres que ocupaban una posición muy concreta dentro de sistemas de dominación muy concretos, y durante los dos últimos siglos Occidente la reinventó a su gusto.

Estos son los principios desde los que trabajamos.

Bailarina de la Escuela Ishtar arrodillada en recogimiento, danza oriental desde el empoderamiento
01

No bailamos para la mirada masculina

Esta danza se ha ejecutado históricamente ante una mirada que no la controlaba.

En nuestras clases trabajamos para revertirlo.

Como consecuencia, no programamos actuaciones en contextos cuyo marco sea el consumo del cuerpo femenino.

02

Crítica al orientalismo, sin relativismo cultural

Contamos de dónde viene realmente cada cosa que bailamos, incluido lo que Occidente inventó y vendió como oriental.

Y al mismo tiempo no aceptamos que la desigualdad se justifique como cultura.

El relativismo cultural resulta suicida para el feminismo.

Celia Amorós
03

El feminismo es un internacionalismo

La condición de las mujeres es una estructura compartida, aunque las situaciones sean muy distintas. Por eso en esta escuela se estudia la situación real de las mujeres en los países de donde procede esta danza: su marco jurídico, sus movimientos feministas y sus luchas actuales.

No es un añadido político al temario: se sigue de la premisa.

Mientras una sola mujer sobre la tierra sea mutilada, golpeada, agredida, excluida, violentada, malnutrida, sin educación o discriminada, todas las demás mujeres deben saber que ese solo caso afecta al estatuto completo del conjunto.

Amelia Valcárcel
04

Compromiso abolicionista

Sostenemos que la prostitución es una institución del orden patriarcal y no un trabajo como otro cualquiera.

Esto nos afecta directamente: durante siglos la categoría de bailarina profesional fue construida, en casi todas las culturas, como categoría de mujer sexualmente disponible.

Enseñamos esa historia con nombres y fechas, y no colaboramos con ningún contexto en el que el cuerpo de las mujeres sea mercancía.

La prostitución no es una profesión, es una forma de violencia y una institución fundacional del patriarcado que convierte el cuerpo de las mujeres en una mercancía para el placer masculino.

Rosa Cobo
05

Contra la pornografía como pedagogía sexual

En España la edad media de primer acceso a la pornografía son los doce años, y para casi un tercio de los adolescentes es su única fuente de información sobre sexualidad.

Lo que ahí se aprende es que el placer consiste en sentir poder sobre las mujeres. Nombrarlo forma parte de lo que enseñamos, porque afecta directamente a cómo se mira un cuerpo femenino en escena.

La pornografía hace apología constante de la violencia sexual contra las mujeres y su desaparición es un paso imprescindible para avanzar hacia una sociedad igualitaria.

Mónica Alario
06

Rigor histórico apoyado en investigación

Estudiamos, investigamos y analizamos críticamente.

Conceptualizar es politizar.

Celia Amorós
07

Nombrar a las mujeres

La historia de esta danza la contaron viajeros, orientalistas y escritores varones que describieron a mujeres que no dejaron testimonio.

Y la teoría que usamos para entenderla la produjeron pensadoras a las que con frecuencia no se cita. Nuestro trabajo consiste también en devolver la autoría: nombrar a las intérpretes y nombrar a las teóricas.

Una danza con memoria y con causa

Estos principios son la base de la Certificación en Estudios de la Danza Oriental y Empoderamiento de las Mujeres.

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